El proyecto de transporte por teleférico que conecta Yaarmaga con Kharkhorin ha alcanzado un avance del 75% en su primera línea. Según el alcalde B. Purevdagva, las pruebas operativas comenzarán en septiembre de este año, consistiendo en un periodo de seis meses de funcionamiento sin pasajeros. Una vez operativo, el trayecto se reducirá a solo 11 minutos, con cabinas con capacidad para 10 personas. Se estima que el servicio sea rentable para el año 2030 con una tarifa de 3,000 tugriks. Además, se prevé que la obra reduzca el tráfico vehicular diario en la zona en aproximadamente 1,000 automóviles. La construcción es un esfuerzo conjunto entre ingenieros del grupo francés Poma y las empresas mongolas Monnis Engineering y Tsagaan Uran Khiits.