La ciudad de Saint John, en Nuevo Brunswick (Canadá), experimenta un notable incremento en casos de caries dental entre niños y jóvenes tras más de diez años sin fluorización del agua potable. Expertos en salud dental advierten que esta situación confirma sus predicciones sobre el impacto negativo de la eliminación del fluoruro en la prevención de enfermedades bucodentales. La falta de fluoruro en el agua se asocia directamente con un deterioro en la salud dental de la población más joven. Los profesionales de la odontología expresan su preocupación por el aumento de tratamientos necesarios y los posibles efectos a largo plazo en la salud general de los afectados. La comunidad dental insta a las autoridades a reconsiderar la fluorización del agua como medida de salud pública. Este caso sirve como advertencia sobre la importancia de las políticas de salud preventivas en la salud bucal infantil.