El gobierno de los Países Bajos ha decidido no implementar una prohibición nacional de productos plásticos de un solo uso, incluyendo los vapes desechables y los filtros de cigarrillos. Ministros argumentan que una prohibición total podría llevar a un mercado negro y dificultar el control de estos productos. En lugar de una prohibición, se centrarán en medidas para reducir la disponibilidad y el atractivo de estos artículos, como aumentar los impuestos y mejorar la aplicación de las regulaciones existentes. Se explorarán alternativas para fomentar el uso de opciones reutilizables y promover la concienciación sobre los impactos ambientales. La decisión se basa en un análisis que considera los posibles efectos negativos de una prohibición generalizada. El gobierno continuará monitoreando la situación y evaluando la efectividad de las medidas implementadas. Se priorizará la protección de la salud pública y la reducción de la contaminación ambiental.