La provincia de Limburgo, en los Países Bajos, advierte sobre el riesgo de una propagación significativa de mapaches, una especie exótica invasora, que podría resultar en una "plaga" a nivel nacional. Actualmente, se estima que entre 100 y 200 mapaches habitan en el sur de Limburgo, aunque la población se ha estabilizado recientemente, existe la preocupación de que aumente si no se intensifican las medidas de control. Desde 2019, más de 400 mapaches han sido eliminados en la región. Para combatir esta amenaza, Limburgo destinará 750.000 euros hasta 2030, una inversión superior a los 800.000 euros gastados en los últimos siete años. Estos fondos se utilizarán para un centro de información sobre avistamientos y un equipo profesional de captura. La provincia exige al gobierno nacional y a otras provincias que cumplan con el plan nacional para especies exóticas invasoras, que busca la eliminación completa del mapache para 2027 y el cese de su entrada desde Bélgica y Alemania. La colaboración con los países vecinos es limitada, ya que el mapache no se considera una especie a erradicar en esos territorios, complicando los esfuerzos de control.