El posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán podría perjudicar significativamente la imagen política del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tras décadas de construir su liderazgo en torno a su capacidad de influir en Washington sobre la política iraní. Netanyahu se posicionó como el único líder israelí capaz de mantener una estrecha alineación estratégica con EE.UU. en relación con Irán, cultivando el apoyo republicano y abogando por la presión militar. Anteriormente descrito como un "susurrador estadounidense" por diplomáticos, su influencia parece haber disminuido con el actual pacto entre Washington y Teherán. El acuerdo, que busca poner fin al conflicto iniciado en febrero, muestra a Netanyahu obligado a aceptar la política estadounidense, a pesar de las objeciones israelíes. Analistas señalan que se encuentra atrapado entre la intención del presidente Trump de resolver el conflicto y la resistencia interna a las concesiones, especialmente en Líbano. Retirarse del acuerdo podría generar una reacción negativa en Israel, mientras que escalar el conflicto podría confrontarlo con Washington.