El Hospital de Bharatpur, en Chitwan, Nepal, ha vuelto a sus servicios regulares de atención a pacientes después de días dedicados a gestionar las consecuencias de las inundaciones. La institución se vio sobrepasada por la llegada de 321 cuerpos de víctimas, lo que generó una fuerte presión en su morgue. Tras enterrar a 199 de los fallecidos durante dos días, se logró aliviar la situación en las instalaciones. Esta acción permitió al hospital retomar gradualmente sus operaciones habituales, enfocándose nuevamente en la atención médica de pacientes. La gestión de la crisis requirió un esfuerzo considerable por parte del personal médico y de apoyo. El hospital agradeció la colaboración recibida durante este difícil momento.