La Unión Europea ha mantenido la prohibición de vuelos para las aerolíneas nepalíes, reflejando persistentes preocupaciones sobre la seguridad aérea en el país. Esta decisión ejerce presión sobre el nuevo gobierno para acelerar las reformas en el sector. Uno de los puntos clave es la división de la Autoridad de Aviación Civil de Nepal (CAAN), una medida que se discute desde hace quince años y que involucra a quince ministros diferentes sin resultados concretos. La falta de avances en la separación de CAAN se considera un obstáculo para mejorar los estándares de seguridad y cumplir con las regulaciones internacionales. El gobierno enfrenta el desafío de implementar cambios significativos para levantar la prohibición de la UE y garantizar la seguridad de los vuelos. La situación actual impacta negativamente en el turismo y la economía del país. Se espera que la bifurcación de CAAN permita una supervisión más efectiva y transparente del sector aéreo.
