La policía en Rautahat, Nepal, habría inflado sus cifras de arrestos reportando pagos de multas judiciales como capturas, con el objetivo de mejorar sus estadísticas de desempeño. Esta práctica cuestionable implica que oficiales recolectaban las multas directamente, antes de registrarlas como arrestos realizados. Funcionarios judiciales y expertos legales han expresado su preocupación y han puesto en duda la validez de este procedimiento. La manipulación de datos levanta interrogantes sobre la transparencia y la integridad de las fuerzas del orden. Esta situación genera desconfianza en el sistema y podría afectar la correcta administración de justicia. La policía enfrenta ahora el escrutinio público por estas acusaciones de falsificación de informes.