Un hombre de 48 años, residente de Chandragiri, ha muerto a causa de la rabia semanas después de ser mordido por un perro. El paciente no pudo acceder a la vacuna antirrábica a tiempo debido a la falta de suministros en su localidad. Esta carencia de dosis impidió que recibiera el tratamiento preventivo necesario inmediatamente después del incidente. El hombre acudió finalmente al Hospital Sukraraj, pero lo hizo cuando los síntomas de la enfermedad ya se habían manifestado. Debido a la naturaleza progresiva de la rabia, la intervención médica llegó demasiado tarde para salvar su vida. El caso pone de relieve las deficiencias en la disponibilidad de vacunas en ciertas zonas. Este trágico desenlace subraya la importancia crítica de la vacunación inmediata tras la exposición al virus.
