Los agricultores del distrito de Jhapa, Nepal, están cambiando sus cultivos tradicionales de arroz y maíz por plantaciones de caucho. Esta decisión responde a las constantes pérdidas económicas causadas por daños a sus cosechas a manos de elefantes y monos. La fauna silvestre ha afectado significativamente la productividad agrícola en la región, generando importantes perjuicios económicos para los productores. El caucho, a diferencia de los cultivos anteriores, parece disuadir a los animales salvajes, ofreciendo una solución para proteger las inversiones agrícolas. Esta transición representa un cambio en el paisaje agrícola local y una estrategia de adaptación a la creciente interacción entre la actividad humana y la vida silvestre. Se espera que esta medida contribuya a la sostenibilidad económica de los agricultores y a la reducción de conflictos entre humanos y animales.