Nepal ha dado un giro inesperado en su política de ayuda extranjera, permitiendo la entrada de equipos de rescate de India y China tras las devastadoras inundaciones que azotan el país. Inicialmente, el gobierno nepalí había declarado que podía manejar la situación por sí solo, rechazando la oferta de asistencia internacional. Sin embargo, la magnitud de la crisis y la creciente necesidad de recursos han obligado a un cambio de postura. Los equipos de India y China llegaron para colaborar en las operaciones de búsqueda y rescate, proporcionando apoyo logístico y asistencia médica. Esta decisión ha sido recibida con alivio por muchas comunidades afectadas, que se enfrentan a la pérdida de hogares y medios de vida. La situación sigue siendo crítica, y se espera que la ayuda extranjera sea crucial para la recuperación a largo plazo.