La NASA ha lanzado una nave espacial del tamaño de una lavadora para inspeccionar hasta cuatro satélites inactivos y cuerpos de cohetes en órbita baja terrestre. La misión SSPICY, lanzada el 1 de octubre, comenzará sus inspecciones a principios de 2027. Utilizando navegación autónoma, sensores y propulsión eléctrica, la nave espacial probará tecnologías que podrían eventualmente ayudar a reparar satélites o eliminar desechos orbitales. El objetivo es desarrollar métodos para abordar el creciente problema de la basura espacial en la órbita terrestre baja. Esta misión representa un paso importante hacia la sostenibilidad a largo plazo de las operaciones espaciales. El éxito de SSPICY podría allanar el camino para futuras misiones dedicadas a la limpieza y el mantenimiento de la órbita terrestre. Se espera que los datos recopilados sean valiosos para la comunidad espacial internacional.