Un niño italiano falleció mientras esperaba un trasplante de corazón, a pesar de que un órgano compatible había sido identificado. El centro de trasplantes había aprobado el 2 de febrero la operación, pero el hospital napolitano inicialmente consideró que no podía llevarla a cabo. Posteriormente, solicitó la reinscripción del niño en la lista de espera 48 horas después. La decisión del hospital de retirar inicialmente al niño de la lista de receptores es objeto de investigación y controversia. La familia del niño ha expresado su dolor y exige respuestas sobre lo sucedido. Las circunstancias exactas que llevaron a la retirada y posterior solicitud de reinscripción están siendo analizadas por las autoridades sanitarias. El caso ha generado un debate sobre los criterios y protocolos de asignación de órganos en Italia.