El líder de izquierda Jean-Luc Mélenchon, al centrar sus críticas en la izquierda moderada y el centro político francés, estaría fortaleciendo indirectamente el discurso del Rassemblement National (RN), la formación de extrema derecha. Esta dinámica se produce en el contexto de una posible segunda vuelta electoral entre Mélenchon y el candidato del RN. Al adoptar tácticas que, aunque dirigidas a otros oponentes, validan eslóganes y posicionamientos previamente asociados a la extrema derecha, se corre el riesgo de normalizar su discurso. La estrategia de Mélenchon parece anticipar un enfrentamiento directo con el RN en una eventual segunda ronda. Analistas sugieren que esta triangulación política, lejos de debilitar al RN, podría estar contribuyendo a su legitimación. La controversia reside en la paradoja de que la oposición a la extrema derecha, en este caso, podría estar reforzándola involuntariamente.