Un nuevo informe de la ONU revela que el ejército de Myanmar ha causado más de 700 muertes de civiles en los últimos seis meses. La situación humanitaria se ha deteriorado significativamente debido a la reducción de la ayuda internacional, obstaculizada por bloqueos militares y recortes presupuestarios. Los ataques aéreos son responsables de la mayoría de las muertes, con incidentes como el bombardeo de un festival budista y una casa de té donde se reunían personas para ver un partido de fútbol. El informe cubre el período entre agosto pasado y enero de este año, durante el cual el ejército organizó elecciones consideradas ni justas ni libres. La oposición fue excluida y un partido respaldado por los militares resultó ganador. La ONU advierte que la disminución de la ayuda exacerba el sufrimiento de la población, afectando a desplazados, iniciativas educativas y apoyo psicosocial, generando una sensación de abandono internacional.
