El Presidente de Mozambique, Daniel Chapo, rindió homenaje al obispo Osório Citorra durante su funeral en Quelimane, calificando su muerte como una pérdida irreparable para la Iglesia Católica y el país. Chapo reafirmó el compromiso del gobierno de investigar a fondo el asesinato del obispo, describiendo el acto como "bárbaro y cobarde". El mandatario destacó la importancia de Citorra en la historia contemporánea de Mozambique, su compromiso con la Iglesia y su contribución al desarrollo nacional. Las autoridades han detenido a tres sospechosos en relación con el crimen y han desplegado equipos especializados para la investigación. El Presidente Chapo aseguró que se hará justicia y que los responsables serán llevados ante la ley. Se espera que el legado del obispo Citorra perdure en la memoria de los moçambicanos a través de su labor pastoral y sabiduría.