La celebración del Mundial ha generado controversia en Marruecos debido al aumento de precios en las cafeterías. Reportes indican que algunos establecimientos han incrementado significativamente sus tarifas, aprovechando la alta demanda generada por el evento deportivo. Esta situación ha provocado quejas entre los ciudadanos, quienes denuncian prácticas abusivas y especulación. Las autoridades locales han comenzado a investigar las denuncias para determinar si existen violaciones a las regulaciones de precios. Se busca garantizar que los precios sean justos y accesibles para todos los consumidores durante el torneo. El debate se centra en el equilibrio entre la libertad de mercado y la protección del consumidor en un contexto de alta demanda. La prensa local ha dado amplia cobertura al tema, instando a las autoridades a tomar medidas contundentes.
