El Banco de Marruecos ha identificado las crecientes restricciones en las operaciones de intermediación de sus sucursales en la Unión Europea como un desafío clave para las remesas de los marroquíes residentes en el extranjero. El director general del banco, Abdellah Bouazza, señaló esto durante un evento conmemorativo del Día Internacional de las Remesas Familiares. Estas dificultades impactan directamente en el flujo de dinero enviado por la diáspora marroquí a sus familias en el país. Las autoridades marroquíes están monitoreando de cerca la situación y buscando soluciones para facilitar estas transferencias. Las remesas de los marroquíes en el extranjero son una fuente vital de divisas para la economía nacional. El banco central busca asegurar la continuidad y eficiencia de estos flujos financieros a pesar de los obstáculos regulatorios europeos.