La agencia espacial francesa CNES considera la Luna como un paso indispensable antes de emprender viajes tripulados a Marte. El desafío principal reside en desarrollar la capacidad de vivir de forma autónoma en un entorno extraterrestre. Esto implica el reciclaje de agua, la producción de alimentos y el mantenimiento de la salud de los astronautas a largo plazo. El CNES ha identificado cinco desafíos clave para lograr esta autosuficiencia lunar. Según Sébastien Barde, subdirector de Exploración y Vuelos Habitados del CNES, la Luna servirá como un laboratorio para probar tecnologías y estrategias esenciales. La experiencia adquirida en la Luna será fundamental para el éxito de futuras misiones a Marte. Este enfoque gradual busca minimizar los riesgos y maximizar las posibilidades de supervivencia en viajes espaciales prolongados.
