Organizaciones serbias de defensa de los derechos de la mujer han acogido con satisfacción las enmiendas legislativas de Montenegro que introducen un permiso menstrual remunerado. Consideran esta medida un avance significativo y esperan que impulse un debate similar en Serbia. Las activistas creen que un permiso menstrual reconocido legalmente podría mejorar la salud y el bienestar de las trabajadoras. Subrayan la importancia de abordar el estigma asociado a la menstruación en el ámbito laboral. El movimiento feminista serbio busca ahora presionar a las autoridades para que consideren una propuesta de ley análoga. Esperan que el ejemplo de Montenegro sirva como catalizador para el cambio en Serbia, promoviendo la igualdad de género y los derechos laborales de las mujeres.