Mongolia se encuentra en la encrucijada de dos importantes regiones: el Noreste Asiático y Asia Central. Estas regiones, aunque diversas en sus sistemas políticos y sociales, están cada vez más interconectadas y son esenciales para la estabilidad global. La creciente interdependencia mundial hace que ningún país, por poderoso que sea, pueda garantizar su desarrollo y seguridad de forma aislada, una realidad particularmente relevante para Estados Unidos, Rusia y China. El espacio geo-económico de Eurasia abarca a Mongolia, Rusia, Asia Central, China, Japón y Corea del Sur, representando un mercado masivo con una producción de PIB de aproximadamente 30 billones de dólares y una población de 1.8 mil millones de personas, casi una cuarta parte de la población mundial. Diversas publicaciones, como Modern Diplomacy y The Diplomat, han reconocido la posición estratégica de Mongolia, describiéndola como un socio valioso para la Unión Europea en Asia. El Parlamento Europeo ha destacado su ubicación geoestratégica única, y la Comisión Europea ha reafirmado su compromiso de establecer una asociación comercial integral con Mongolia.
