Un reciente informe de Climate TRACE revela un aumento alarmante en las emisiones de gases de efecto invernadero en Mongolia durante la primera mitad de 2026. El país ocupa el puesto 48 a nivel mundial en emisiones totales, con el sector del transporte emergiendo como una fuente de creciente preocupación. Las principales fuentes de emisiones en Mongolia son los combustibles, la agricultura y la minería de carbón. Específicamente, las emisiones del transporte aumentaron en un 3.4%, equivalentes a 117,853 toneladas de CO2e, en comparación con el año anterior. Ulaanbaatar, Ömnögovi, Töv y Selenge son las regiones que más contribuyen a estas emisiones, impulsadas por la industria y el transporte en la capital, y los combustibles en Ömnögovi. Aunque algunas provincias como Khentii y Arkhangai experimentaron reducciones gracias a la disminución del transporte y los incendios forestales, la tendencia general indica un aumento preocupante en la huella de carbono del país.