La Cámara de Apelaciones de Argentina revirtió decisiones previas en la causa por lavado de dinero conocida como "K". Los jueces desvinculan completamente a los directivos de la empresa Transcambio de cualquier delito, determinando que no hubo coordinación ni vínculo ilícito con transacciones internacionales. Esta resolución implica una reducción significativa de los embargos que pesaban sobre la empresa. En contraste, la cámara confirmó la responsabilidad de los directivos de Jonestur, acusados de canalizar fondos de origen incierto a través de cuentas bancarias en Andorra y propiedades inmobiliarias en Miami. Los jueces expresaron su preocupación por la falta de peritajes contables exhaustivos y la ausencia de informes relevantes del Banco Central durante toda la instrucción del proceso, que se extendió por doce años. La sentencia destaca la importancia de contar con pruebas sólidas y análisis técnicos rigurosos en investigaciones financieras complejas.