Los ministros israelíes Bezalel Smotrich e Itamar Ben-Gvir reaccionaron a los ataques con drones provenientes de Líbano, atribuidos a Hezbollah, a través de redes sociales en lugar de tomar medidas directas como miembros del gabinete de seguridad. A pesar de su participación en el gabinete político-seguridad, ambos optaron por expresar su llamado a una respuesta contundente, específicamente un ataque a la zona de Dahieh en Beirut, a través de mensajes en plataformas digitales. Esta actitud ha generado críticas sobre la efectividad de la respuesta israelí ante la escalada de tensiones en la frontera norte. La falta de una acción inmediata por parte de los ministros ha sido interpretada por algunos como una señal de indecisión o desacuerdo interno dentro del gobierno. El incidente subraya las divisiones políticas en Israel en relación con la estrategia a seguir frente a las amenazas provenientes de Hezbollah. La situación plantea interrogantes sobre la coordinación y la capacidad de respuesta del gobierno israelí ante futuros ataques.