El sistema de transporte público de Milán enfrenta un escándalo tras descubrirse que algunos empleados compartieron imágenes de mujeres captadas por cámaras de seguridad. Las grabaciones, obtenidas de autobuses, tranvías y paradas, fueron difundidas en un grupo de chat privado. A las imágenes se acompañaron de comentarios sexistas por parte de los involucrados. La empresa de transporte (ATM) ha calificado el incidente como sin precedentes y ha iniciado una investigación interna. Se desconoce el número exacto de empleados implicados y la duración de esta práctica. El caso ha generado indignación y preocupación por la privacidad de las usuarias del transporte público. Las autoridades competentes podrían iniciar acciones legales contra los responsables.
