El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que una guerra prolongada en el Medio Oriente y nuevas disrupciones en la producción de energía, las rutas marítimas o la infraestructura crítica representan el mayor riesgo para las economías de la región y de Asia Central. Jihad Azour, director del FMI para el Medio Oriente y Asia Central, declaró que el conflicto está generando un impacto económico muy desigual en la región. Los países directamente afectados se encuentran bajo una presión severa. El FMI señaló que las alteraciones en el suministro de energía y el comercio podrían desestabilizar aún más las economías de la región. La situación requiere un monitoreo constante, ya que la duración de la guerra y la magnitud de las disrupciones determinarán el alcance del impacto económico. Se enfatizó la necesidad de políticas económicas prudentes para mitigar los riesgos y proteger a las poblaciones vulnerables en el Medio Oriente y Asia Central.

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