México inauguró la Copa Mundial de 48 equipos con un triunfo 2-0 sobre Sudáfrica en el Estadio Azteca. El partido estuvo marcado por la intensidad y la disciplina, resultando en tres tarjetas rojas para el equipo sudafricano. Este encuentro significó los primeros goles del torneo y una victoria inicial para uno de los países anfitriones. La victoria mexicana se produjo en un ambiente de gran expectación, marcando el inicio de la competición ampliada. El partido se caracterizó por un juego físico y polémico, con decisiones arbitrales que generaron controversia. Sudáfrica finalizó el encuentro con menos jugadores, complicando su desempeño en el campo. El resultado posiciona a México como un contendiente fuerte en la fase de grupos.