El precio del helado está aumentando significativamente en Estados Unidos, transformándose en un capricho menos accesible para muchos. Según datos de la firma de investigación Technomic, los precios en las heladerías han subido más de un 35% desde 2019, cuando un cono promedio costaba alrededor de 4.5 dólares. Actualmente, una bola de helado de marcas premium puede alcanzar los 8 dólares, equivalente a aproximadamente 170 coronas checas. Este incremento refleja una tendencia al alza en los costos de los ingredientes y la producción. El helado, tradicionalmente un refresco de verano popular, se está volviendo cada vez más caro para el consumidor estadounidense. La investigación sugiere que esta subida de precios podría afectar los hábitos de consumo durante la temporada estival. El aumento impacta tanto en heladerías tradicionales como en marcas de alta gama.