Azimah Abd Rahim, una madre malasia, se ve obligada a trabajar como repartidora de comida llevando a su hija, quien tiene necesidades especiales, atada a su pecho. Esta situación refleja las dificultades económicas que enfrenta para mantener a su familia. Azimah afirma no tener otra opción para generar ingresos y brindar sustento a su hija. La imagen de la madre trabajando mientras cuida de su hija ha llamado la atención en redes sociales, generando debate sobre las condiciones laborales y el apoyo a familias con miembros con discapacidad. Su historia pone de manifiesto los desafíos que enfrentan muchas madres solteras y cuidadoras en Malasia. La necesidad de equilibrar trabajo y cuidado familiar la impulsa a continuar a pesar de las dificultades. La situación de Azimah destaca la importancia de políticas de apoyo social para familias vulnerables.
