El gobierno ha decidido aumentar el umbral de implementación de la facturación electrónica en Malasia, elevándolo de 1 millón a 3 millones de ringgit. Esta medida beneficiará a más de 1.1 millones de micro, pequeñas y medianas empresas (PYMES) al eximirlas de la obligación de adoptar el sistema. La decisión busca aliviar la carga financiera y administrativa de las PYMES, especialmente en el contexto económico actual. El aumento del umbral implica que las empresas con ingresos anuales inferiores a 3 millones de ringgit no tendrán que cumplir con los requisitos de la facturación electrónica. Se espera que esta iniciativa impulse el crecimiento y la competitividad de las PYMES en el país. La implementación original de la facturación electrónica generó preocupación entre las PYMES más pequeñas, y este cambio responde a sus inquietudes.