El gobierno de Kuala Lumpur ha establecido una condición innegociable para la implementación del sistema de peajes de flujo rápido en múltiples carriles (MLFF). Aunque las autoridades no interferirán en las negociaciones entre las concesionarias de autopistas, exigen que los conductores no paguen tarifas más altas. El objetivo principal es lograr una transición fluida y eficiente hacia este nuevo modelo tecnológico. Se busca optimizar la movilidad vial sin trasladar los costos operativos a los ciudadanos. Las empresas concesionarias deberán llegar a acuerdos internos para viabilizar el sistema. El Estado supervisará que se cumpla la premisa de no afectar el bolsillo del usuario. De este modo, se prioriza el beneficio público sobre los intereses comerciales de las operadoras.
