La Universidad de Makerere, un referente histórico de la educación superior en África, enfrenta dificultades para retener a su personal académico, lo que podría obstaculizar sus ambiciosas metas de internacionalización y competitividad global. La institución, con más de un siglo de trayectoria en la formación de líderes y profesionales, busca alcanzar la excelencia en investigación e innovación. Sin embargo, la pérdida de talento académico representa un riesgo significativo para el cumplimiento de estos objetivos. La universidad ha sido fundamental en el desarrollo de Uganda y del continente africano, pero la retención de personal se ha convertido en un punto crítico. La falta de estrategias efectivas para mantener a los docentes podría comprometer su capacidad para seguir siendo un centro de excelencia. Este problema se presenta como un obstáculo clave en su camino hacia el reconocimiento internacional.