El partido Shiv Sena (UBT) enfrenta una posible división interna, con tensiones crecientes entre la dirección y un grupo de disidentes. El líder del partido argumenta que los legisladores electos bajo el símbolo de un partido conservan su legitimidad únicamente a través de la organización política original. Se debate la posibilidad de que los disidentes formen un grupo parlamentario separado, algo que el partido UBT rechaza. El partido UBT ha solicitado al presidente del parlamento que no reconozca al grupo disidente. Esta disputa se centra en la validez de la afiliación parlamentaria tras la fragmentación del partido Shiv Sena. La decisión del presidente del parlamento será crucial para determinar el futuro político de estos legisladores y la estabilidad del partido. La situación plantea interrogantes sobre la lealtad partidaria y la formación de nuevos grupos políticos dentro del parlamento.
