El presidente francés, Emmanuel Macron, ha recibido a Donald Trump en Versalles en un intento de fortalecer la relación bilateral. La visita, enmarcada en el aniversario de la alianza franco-estadounidense, busca asegurar el apoyo de EE.UU. en temas clave como la situación en Ucrania y la seguridad del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, la estrategia de Macron se enfrenta al desafío de las recientes restricciones impuestas por Washington a la exportación de inteligencia artificial. Estas medidas exponen la dependencia europea de la tecnología estadounidense en un sector estratégico. La cuestión central es si la diplomacia y los gestos de cortesía serán suficientes para influir en las políticas de Trump en materia de IA. La visita subraya la vulnerabilidad de Europa ante las decisiones de Silicon Valley y la necesidad de desarrollar una mayor autonomía tecnológica.