En el marco de discusiones previas a la cumbre del G7, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió la soberanía de los países latinoamericanos y criticó las políticas proteccionistas. Esta postura se produce tras la imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos a productos brasileños. Adicionalmente, Brasil ha expresado su preocupación por la designación de organizaciones como el Partido Comunista de China y el Comando Rojo como grupos terroristas por parte de Washington. Lula enfatizó la necesidad de una mayor autonomía regional frente a las presiones externas. Se espera que el tema de la soberanía y el comercio sean centrales en las conversaciones del G7. La situación actual refleja tensiones comerciales y geopolíticas entre Brasil y Estados Unidos, especialmente considerando la posible vuelta de Donald Trump a la presidencia estadounidense. El gobierno brasileño busca diversificar sus alianzas estratégicas y fortalecer la integración regional.