La sequía actual está impactando significativamente la producción de energía hidroeléctrica, reduciéndola en un 30% en comparación con el promedio habitual. Esta disminución en la generación de energía hidroeléctrica genera preocupación sobre el suministro eléctrico general. La situación también afecta a la industria, ya que muchas instalaciones dependen del agua de los ríos para sistemas de refrigeración. El bajo nivel de los ríos limita la capacidad de enfriamiento de las plantas industriales. Las autoridades están monitoreando de cerca la evolución de la sequía y sus consecuencias en los sectores energético e industrial. Se evalúan posibles medidas para mitigar los efectos de la escasez de agua en la producción de electricidad y en los procesos industriales. La falta de agua podría provocar restricciones y ajustes en el consumo energético y la producción.