Un estudio del NIE (National Institute of Education) analizó las trayectorias de más de 6,700 estudiantes de primer año de secundaria en 28 escuelas. La investigación identificó cinco patrones distintos en el desempeño académico y social de alumnos provenientes de hogares de bajos ingresos. Los resultados sugieren que no existe una única experiencia para estos estudiantes, sino una variedad de caminos que pueden tomar. Algunos estudiantes prosperan y logran un buen rendimiento, mientras que otros enfrentan mayores dificultades. El estudio busca comprender mejor los factores que influyen en estas diferentes trayectorias. Los hallazgos podrían ser cruciales para diseñar políticas educativas más efectivas y personalizadas. Se espera que la investigación contribuya a reducir las desigualdades en el sistema educativo.