El fotógrafo húngaro István Jávor documentó un mundo desaparecido a través de sus imágenes de Transilvania. Sus fotografías, ahora expuestas, muestran escenas cotidianas cubiertas por telas: camas, autobuses y puestos de mercado. La obra de Jávor captura elementos como carretas, patios de cemento y otros detalles de una realidad pasada. La exposición busca evocar un sentimiento de familiaridad y melancolía en el espectador. Las imágenes sugieren una reflexión sobre el paso del tiempo y la transformación de las sociedades. La muestra ofrece una mirada íntima a la vida en una región específica de Rumanía, preservando visualmente un patrimonio cultural en declive. El trabajo de Jávor se centra en la documentación social a través de la fotografía.