El grabado titulado "Jerusalén", obra del reconocido artista checo Václav Hollar, regresa a su lugar de origen. La pieza decoró la villa de Edvard y Hana Beneš en Sezimovo Ústí hasta el año 1938. Antes de partir al exilio en Londres, Hana Beneš donó la obra al sobrino de Edvard y a su esposa. Durante casi nueve décadas, la pieza permaneció en manos de dicha familia. Recientemente, los descendientes de los beneficiarios decidieron devolver el grabado a la residencia histórica. Este acto permite que la obra recupere su posición original en la villa de los esposos Beneš. El retorno marca el cierre de un ciclo de 88 años fuera de la propiedad.