En 2027, se inaugurará la ruta aérea directa más larga del mundo, uniendo Londres y Sídney en un viaje de 22 horas. La nueva línea será operada con aviones Airbus A350 especialmente modificados para la ocasión. Estas aeronaves contarán con una capacidad de combustible incrementada en 20.000 litros, necesaria para cubrir la extensa distancia. Esta iniciativa busca reducir significativamente los tiempos de viaje entre ambas ciudades, eliminando la necesidad de escalas. Se espera que la ruta sea un hito en la industria de la aviación comercial. La empresa aún no ha revelado detalles sobre los precios de los billetes ni la frecuencia de los vuelos. El proyecto representa una inversión considerable en tecnología aeronáutica y logística.
