El estanque reflectante junto al Monumento a Lincoln en Washington D.C. ha cambiado de color a verde debido a una proliferación de algas, a pesar de una reciente pintura azul ordenada por el expresidente Donald Trump. La Administración de Parques Nacionales de EE.UU. está utilizando peróxido de hidrógeno para combatir el crecimiento de las algas. Adicionalmente, la pintura del fondo del estanque está comenzando a descascararse, generando nuevas críticas. La elección del color azul, justificado por Trump como similar al de la bandera estadounidense, ya había sido objeto de controversia. También se cuestionó la adjudicación directa del contrato de pintura a una empresa que previamente realizó trabajos en el club de golf de Trump en Virginia, sin un proceso de licitación competitivo. La situación ha reavivado el debate sobre el uso de fondos públicos y la preservación del patrimonio histórico.