Tras más de tres meses de guerra en Líbano, el conflicto ha causado la muerte de más de 4.000 personas, ha dejado más de 11.000 heridas y ha desplazado a un millón de habitantes. Organizaciones no gubernamentales han reportado un aumento significativo en la necesidad de asistencia psicológica para la población afectada. Datos del International Rescue Committee sugieren que cerca de la mitad de los libaneses presenta síntomas de depresión, ansiedad o estrés postraumático. La organización IDRAAC ha comenzado a ofrecer sesiones de apoyo psicológico grupal para atender esta creciente demanda. La corresponsal de nuestro medio ha visitado una de estas sesiones, constatando la necesidad de este tipo de iniciativas. La situación humanitaria en Líbano se agrava con las consecuencias psicológicas de la guerra.