El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, declaró, según la agencia Interfax, que las acusaciones occidentales sobre la participación de Moscú en el incidente con drones en Leipzig representan esencialmente el comienzo de una guerra real. El gobierno alemán atribuye el ataque híbrido de agosto contra el aeropuerto de Leipzig/Halle en Alemania Oriental a Rusia, aunque Moscú niega su implicación. Un empleado del aeropuerto, cerca de un avión ucraniano de la compañía Antonov, descubrió el 4 de agosto un dron con explosivos, pero con un detonador defectuoso. Lavrov insinuó que estas acusaciones son una escalada deliberada de tensiones. Este incidente ha provocado un aumento de la preocupación en Alemania y entre sus aliados occidentales. Las investigaciones sobre el ataque en el aeropuerto de Leipzig/Halle continúan en curso. Rusia ha mantenido su postura de negación y ha sugerido que las acusaciones son infundadas.