El consumo habitual de alimentos en horario nocturno puede favorecer la acumulación de grasa en el hígado, lo que incrementa el riesgo de desarrollar esteatosis hepática. Esta acumulación de grasa provoca inflamación y altera las funciones metabólicas del órgano. La esteatosis hepática, también conocida como hígado graso, es una condición que puede progresar a enfermedades hepáticas más graves. Los expertos advierten que mantener una dieta regular y evitar comer justo antes de dormir es crucial para la salud del hígado. La alteración del metabolismo nocturno dificulta la correcta utilización de los nutrientes, favoreciendo su almacenamiento como grasa. Por lo tanto, se recomienda priorizar comidas ligeras y saludables durante el día y evitar los excesos nocturnos.