Los jugadores de rol en vivo afirman que, a pesar de la violencia y la dieta austera de la vida medieval, la ausencia de la constante avalancha de noticias negativas en redes sociales lo compensa con creces. Este fenómeno, observado entre practicantes de la recreación histórica, destaca un deseo creciente de desconexión del mundo digital y una búsqueda de experiencias auténticas. Optar por la inmersión en el pasado permite a estos individuos evadir los algoritmos y la sobreestimulación informativa. La práctica se centra en revivir la vida en la Edad Media, con sus desafíos y simplicidades. Se aprecia un valor en la interacción humana directa y en la superación de obstáculos físicos, en contraste con la pasividad del consumo digital. Esta búsqueda de una existencia más tangible se está convirtiendo en una alternativa atractiva para quienes se sienten abrumados por la vida moderna en lugares como el Reino Unido.