La ley marco Defferre, aprobada en junio de 1956, representó un punto de inflexión en el proceso de descolonización del imperio francés, especialmente en el África subsahariana. Promulgada tras la derrota francesa en Indochina y en medio de la guerra de Argelia, la ley buscaba una salida negociada para las colonias africanas. Aunque formalmente otorgaba una mayor autonomía a las colonias, la ley también reflejaba el deseo de Francia de mantener influencia y relaciones privilegiadas con las futuras élites gobernantes. Se implementó en un contexto de creciente presión por la independencia y de conflictos en otras colonias francesas. La ley Defferre se considera un paso crucial hacia la independencia de las naciones africanas, marcando el fin de una era colonial. Su aprobación evidenció un cambio estratégico francés ante la imposibilidad de mantener el control absoluto sobre sus posesiones.