La isla griega de Kythera mantiene una tradición ancestral que prohíbe la recolección de su famosa sal marina, considerándola una forma de robo. Esta práctica no se basa en una ley moderna, sino en una costumbre arraigada que data de la época veneciana. La isla protege celosamente este recurso natural, aplicando sanciones a quienes intenten sustraer la sal de sus costas. La tradición busca preservar un patrimonio cultural y un método de producción local único. Aunque no se especifica la naturaleza exacta de las sanciones, se entiende que la isla toma la infracción con seriedad. La recolección de sal en Kythera está ligada a su historia y a la identidad de sus habitantes.