El presidente de Kirguistán, Sadyr Zhaparov, ha respondido a las críticas sobre el aumento del número de trabajadores extranjeros en el país. La controversia se centra en la percepción de que esta afluencia impacta el mercado laboral local. Zhaparov no ha detallado medidas específicas en su respuesta inicial, pero sí ha reconocido la preocupación pública. El debate sobre la inmigración laboral en Kirguistán ha ganado relevancia en las últimas semanas. Las críticas apuntan a la posible competencia desleal y la presión sobre los salarios. La declaración del presidente busca calmar las tensiones y abordar las inquietudes de la población. Se espera que en los próximos días se presenten políticas más concretas al respecto.