Los ejercicios que implican llevar las rodillas más allá de los dedos de los pies pueden fortalecer y proteger las rodillas, según dos expertos. Esta técnica, realizada con progresión gradual, carga los músculos, huesos y cartílagos de manera beneficiosa. La clave reside en un aumento sensato de la intensidad para evitar daños. Si se implementan correctamente, estos ejercicios pueden contribuir a la "blindaje" de las rodillas, mejorando su resistencia y estabilidad. La carga controlada estimula el desarrollo de tejido conectivo más fuerte. Se destaca la importancia de evitar sobrecargar las articulaciones en las primeras etapas para maximizar los beneficios a largo plazo.