Un exgerente de la empresa Keppel FELS fue absuelto de recibir cerca de 300.000 dólares singapurenses en sobornos durante su gestión en el astillero. El juez consideró que existían dudas razonables sobre la veracidad del testimonio de un testigo clave presentado por la fiscalía. Se determinó que dicho testigo podría tener motivos para implicar falsamente al acusado. La defensa argumentó que las acusaciones carecían de pruebas sólidas y se basaban únicamente en el testimonio cuestionado. El caso se centró en supuestas comisiones ilegales recibidas a cambio de favorecer a contratistas. La absolución se produjo tras un análisis exhaustivo de las evidencias presentadas durante el juicio. El fallo judicial subraya la importancia de la credibilidad de los testigos en procesos penales.